El marco de retroalimentación SBI

Da retroalimentación que cambia el comportamiento, no que pone a la gente a la defensiva

Por qué falla la mayoría de la retroalimentación

Piensa en la última vez que alguien te dio retroalimentación vaga como “necesitas ser más proactivo” o “tu comunicación necesita mejorar”. Inútil, ¿verdad? No tenías idea de qué cambiar exactamente. O peor: retroalimentación que se sintió como un ataque personal: “Siempre llegas tarde” o “No te importa la calidad”. El marco SBI resuelve ambos problemas. Es lo suficientemente específico para ser accionable y lo suficientemente estructurado para mantenerse profesional.

El marco SBI

1

S = Situation / Situación

Empieza anclando la retroalimentación en un momento y lugar específico. Esto evita que la conversación se vuelva sobre “siempre” o “nunca”.

Incorrecto:

"Siempre llegas tarde a las reuniones."

Correcto:

"En la llamada con el cliente de ayer a las 2 p. m...."

Por qué importa:

Las situaciones específicas no se pueden discutir. Las generalizaciones generan defensividad.

Acción:

Nunca des retroalimentación sin poder nombrar una fecha, reunión o evento concreto.

2

B = Behavior / Comportamiento

Describe el comportamiento observable: lo que viste u oíste. No tu interpretación. No tu juicio. Solo los hechos.

Incorrecto:

"No estabas prestando atención y no te importaba el cliente."

Correcto:

"Te uniste 10 minutos tarde y no tenías las diapositivas listas cuando el cliente las pidió."

Por qué importa:

El comportamiento es objetivo. Los juicios son subjetivos y disparan defensividad.

Acción:

Pregúntate: “¿Una cámara de video podría haber capturado esto?” Si no, es interpretación, no comportamiento.

3

I = Impact / Impacto

Explica la consecuencia del comportamiento: sobre ti, el equipo, el cliente o el proyecto. Esto es lo que le da peso.

Incorrecto:

"Fue muy poco profesional."

Correcto:

"El cliente preguntó si estábamos preparados, y tuve que cubrirnos. Nos hizo ver desorganizados."

Por qué importa:

El impacto vuelve significativa la retroalimentación. Sin él, la gente no entiende por qué debe cambiar.

Acción:

Conecta siempre el comportamiento con un impacto en el negocio; eso es lo que hace que a la gente le importe.

Ejemplos completos de SBI

**Ejemplo 1: Fecha límite incumplida** “En la revisión del sprint del lunes [SITUACIÓN], mencionaste por tercera vez que la funcionalidad no estaba lista y se movería a la próxima semana [COMPORTAMIENTO]. Esto está causando que el equipo de producto pierda confianza en nuestras estimaciones, y estoy recibiendo preguntas del VP sobre nuestra confiabilidad [IMPACTO].” **Ejemplo 2: Buen trabajo (retroalimentación positiva)** “En la presentación con el cliente esta mañana [SITUACIÓN], cuando el CFO cuestionó nuestro precio, explicaste con calma el cálculo de ROI y respondiste cada inquietud [COMPORTAMIENTO]. El CFO asintió y dijo ‘tiene sentido’; creo que eso cerró el trato [IMPACTO].” **Ejemplo 3: Problema de comunicación** “En el hilo de Slack de ayer sobre la interrupción [SITUACIÓN], tu mensaje decía ‘esto es un desastre, no puedo creer que nadie detectó esto’ [COMPORTAMIENTO]. Varios miembros del equipo me escribieron diciendo que se sintieron culpados. Está afectando la moral del equipo en una situación ya estresante [IMPACTO].”

Después de SBI: la pregunta hacia adelante

Después de entregar retroalimentación usando SBI, no te detengas ahí. Haz una pregunta orientada al futuro que abra la conversación: • “¿Cuál es tu perspectiva sobre esto?” • “¿Cómo podemos evitar que esto ocurra la próxima vez?” • “¿Qué apoyo necesitas para cambiar esto?” Esto convierte la retroalimentación de un monólogo en una conversación—y las conversaciones generan cambio.

Robert Cushman

Robert Cushman

Pasé 20 años en TI—17 en una Fortune 500, de desarrollador a Senior Manager. Ahora entreno a profesionales internacionales para que suenen como los líderes que ya son—en inglés.

Después de entrenar a más de 200 profesionales de empresas como Smarttie, Driscoll's, CEVA Logistics y Continental, sé que lo que separa a los buenos de los excelentes en reuniones de alta presión no es el vocabulario—es la comunicación de liderazgo.